ADAPTACIÓN
¿Por qué elegimos “BLADE RUNNER” para adentrarnos en el tema de la adaptación?. Por varios motivos:
1. Porque respeta el modelo americano que leen los productores y permite vender guiones.
2. Porque es una adaptación que se aparta sustancialmente de la novela y, sin embargo, respeta su espíritu, tanto que fue aceptada por el propio autor, lo que no suele ocurrir a menudo.
3. Porque es una película que tuvo un buen éxito de público, buena crítica y con el tiempo, se transformó en película de culto.
La historia de su director Ridley Scott es común a varios directores argentinos de prestigio porque proviene de la publicidad como el caso de Puenzo, Piñeyro, Subiela o Calcagno. Ellos no son, generalmente, guionistas y por lo tanto necesitan historias, sean éstas originales o derivadas de la literatura.
Scott comenzó su carrera en el año 1977 requiriendo la adaptación de un cuento, El Duelo, de J. Conrad. En principio fue filmado para la televisión y con un presupuesto reducido. El ahorro de dinero lo lograba con abundancia de planos cortos y medios en los interiores y también en los exteriores de ciudad para restringir la visión del decorado. Reservó los planos generales. Sólo para el campo, el bosque, etc.
El cuento fue elegido por Scott porque es una narración sencilla con puntos de contacto con el western con la cuál podía atrapar al gran público, que es su continua preocupación.
Eso lo llevó a podar aún más el guión, pues tratándose de un filme de acción, debía lograr la comunicación más directa posible con el espectador medio. El texto de Conrad es bastante más complejo.
En esta su primera película Scott ya insinúa su enorme habilidad para copiar las cosas que le sirven para la realización fundamentalmente pintores, y para la cuidada e inteligente dirección de arte que imprime en sus películas.
También aparece el humo de incienso que aumenta la profundidad y calidad tridimensional de la imagen y que se convertiría en marca Scott.
A pesar de haber recibido el beneplácito de la crítica la película "LOS DUELISTAS" no anduvo bien de taquilla y no logró encantar al público medio norteamericano que era la ambición de Scott.
Su segunda película fue “ALIEN”, cuya historia es de un guión original.
Las mejores partes de la película son el planteo y el desenlace, pues el desarrollo es otra versión de Los 10 indiecitos.
Scott demuestra en ella que en el terror (igual que en el erotismo) menos es más y por eso en el planteo casi no muestra al bicho dejando al espectador libre de imaginar horrores más grandes de los que le es dado presenciar. La abundancia de primeros planos, además de ser baratos, aumenta la sensación de inseguridad.
En el final metafórico, cuando el bicho desaparece entre las máquinas, nos dice que el verdadero monstruo es la tecnología del hombre.
Y su tercera película es “BLADE RUNNER” basada en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, del prestigioso Philip Dick.

La historia de Dick y esta adaptación es jugosa.
Al principio Scott quiso que Dick escribiera el guión. Luego se lo dio a un guionista que hizo una sátira tipo Super Agente 86 que horrorizó al novelista. Hubo controversias y el productor reescribió todo haciendo un "Marlowe". Dick siguió horrorizado y siguieron las controversias, hasta que se lo dio a un buen guionista que, con las sugerencias de Scott, le dieron la forma que conocemos. Dick quedó encantado y se allanaron los problemas para la filmación. Poco antes del estreno y para promocionar la película, le ofrecieron U$S 400.000 a Dick para escribir la versión novelada del guión pero con la condición de retirar su novela original de circulación. Dick se negó y reeditó su novela pero por mucho menos dinero (U$S 12.500). Un par de semanas antes del estreno, Dick murió y no pudo ver la película.
La excelente adaptación lograda sorprende porque cuanto más se aparta más permanece fiel a la novela.
Algunas de las innumerables diferencias son las siguientes:
1. La novela está ambientada en 1992, en una San Francisco escasamente poblada debido a la Tercera Guerra Mundial, con polvo radioactivo que obliga a llevar protectores genitales de plomo. El protagonista es un gris funcionario casado con una depresiva que se "ayuda" con la máquina "órgano de ánimos". Su máxima aspiración es cambiar su oveja eléctrica (mascota) por una de verdad.
El guión transcurre en Los Ángeles, 2019, superpoblada, inhumana, que soporta una permanente lluvia ácida. El protagonista es un típico detective serie negra: divorciado, vive solo, escéptico, alcohólico, independiente y ex policía. La voz en off con frases cortas y mordaces imitan a Hammet.
2. En el guión se eliminó el suicidio de Raquel (que se queda con el protagonista), se limitó la vida de los androides a 4 años por lo cual, a diferencia de la novela, ellos vuelven a la tierra con un objetivo concreto: averiguar cuánto tiempo van a vivir y cómo pueden prolongar su vida.
En la novela también se sabe pronto (Capítulo 5, el total son 22) que Raquel es una androide, pero su actuación se limita a matarle la cabra valiosísima que Rick había comprado a plazos con las ganancias de su misión y luego suicidarse.
3. En la novela se le ordena matar a 6, en el guión sólo a 4: siempre debe ser más sencillo porque se trata de un arte de masas y un hecho industrial. Aparece un policía ruso (recordar la época en que fue escrita la novela) que es asesinado por Luba, una androide.
También aparece otro cazador, Phill, que es quien mata a Luba por la que se sentía atraído sexualmente. Luego duda de sí mismo y Rick le hace el test para averiguar si es un androide. Como se ve, permanentemente se encuentra difuso el límite androide-humano que es lo que rescata el guión aunque desprendiéndose de la línea argumental.
4. El guión tiene mejor desenlace y es totalmente distinto al de la novela. Primero el jefe androide con su creador y luego con el detective.
5. En el guión aparece la necesidad de los androides de recuerdos, fotografías, que le permiten fingir que son humanos porque tienen una familia y un pasado (fingen incluso ante sí mismos). Ello le da a la película gran fuerza poética y riqueza de significados, que la hace trascender el género o mezcla de géneros.
6. Se quito el "mercerismo" que en la novela era una religión telepática fraudulenta con partes aburridas y confusas.
7. Se mejora notablemente el personaje de Sebastián (Isidore en la novela) que pasa de ser un tontuelo a ser un ingeniero genético con envejecimiento prematuro, problema que lo identifica con los androides.

El origen de la novela, su tema central, es preguntarse si el exterminio de los androides no nos convierte en una nueva clase de androides. Y eso no sólo se mantiene sino que se enfatiza. La idea se le ocurrió a Dick a través de una anécdota en la que alguien comentaba que no había podido dormir porque escuchaba los lamentos de niños hambrientos en la guerra (recordar Vietnam). Entonces pensó: “Hay algo en nosotros que no es humano: la carencia de sentimientos que se propaga a todos”
En la novela, los androides carecen de empatía y son inferiores. En la película son más humanos que los humanos porque aman la vida por encima de todo y la ambigüedad humano-androide se juega desde la primera escena.
En la realización se observa la influencia del cine negro por los contraluces, luz contrastada, humos y sombras, picados y contrapicados, encuadres cortos. Además se mezcla el pasado con un futuro degradado, como por ejemplo, vehículos voladores y el viejo revólver del detective.
El creador de los androides era, en una primera versión, también un androide y permanecía hibernando a la espera de un descubrimiento que le diera la vida eterna. Scott lo quitó porque complejizaba demasiado la trama.
Las influencias de Scott en la realización son variadas: el cine y la novela negra, la torre de babel (mezcla de idiomas), referencias bíblicas, especialmente en el final en el que el jefe androide es un Cristo crucificado ,el mito de Frankestein, la pirámide del inicio es copia de la de “METRÓPOLIS” de F. Lang, “BLOW UP”, etc.
Existen varios elementos a destacar en la realización. Se proyectan dos ejemplos.
Cuando aproximadamente a los 33 minutos el protagonista le demuestra a Raquel que es una androide porque los recuerdos son implantes, ella se va llorando y abandona la foto en que está con su mamá siendo una niña. Él la recoge y en el primer plano de la foto pareciera que ésta cobra vida, como si una brisa pasara. En realidad se trata del reflejo que produce el vaso que él está bebiendo.
Otro ocurre alrededor del minuto 89 en el que el protagonista mata a la androide Pris, la máquina del placer según la presentación hecha en el planteo. Cuando ella lo tiene a su merced, está subida sobre los hombros de él e inexplicablemente, luego de girarle la cabeza, hace una mueca de ¿placer? y lo deja recuperarse. Pris en su agonía, en su estertor, termina su vida con una serie de caderazos.
Existe a lo largo del relato una constante alusión a los ojos: al primer androide la dilatación del iris lo delata, la primera pista que recoge el protagonista es un fabricante de ojos, el “creador” usa anteojos estrafalarios, el androide lo mata hundiéndole los ojos, blow-up con las fotografías, la frase final “He visto cosas...”, etc.
¿Y qué pasa con la estructura?. Es el clásico modelo americano para un thriller.
El disparador se encuentra a los 13 minutos cuando el ex-policía acepta la misión de “desaparecer” a los cuatro androides fugados. Allí hay una debilidad del guión que se comete en aras de la sencillez: porque él se niega y va hacia la puerta, entonces su superior le dice “De no ser policía no eres nadie”. Él vuelve y le pregunta: “No tengo alternativa”. La respuesta obvia es “No”. Y acepta la misión. Es demasiado simple. En la novela su aceptación es mucho más compleja y entran otros ingredientes.
El primer punto argumental se produce cuando, a los 23 minutos, el policía encuentra la escama que inicia toda una serie obligada de secuencias que culmina con la “desaparición” de la primer androide en el minuto 56 y habilita a que la propia Raquel salve la vida del policía matando al segundo androide.
Otra debilidad que, aún siendo un detalle, es bueno señalar, ocurre cuando el jefe androide es llevado por Sebastián a ver a su creador. La partida de ajedrez que juegan parece la de dos chicos de cuatro años. Eso muestra que seguramente Scott (y los guionistas) no juegan ajedrez en absoluto. Por eso no es aconsejable escribir sobre cuestiones que uno no conoce o a través de lo que se supone que es (estereotipos). Kubrick era un excelente jugador e ajedrez y nunca lo utilizó en sus películas.
Una última información acerca de este ejemplo valioso. El corte que se vio comercialmente es el del productor. Más adelante el propio Scott hizo otro corte que actualmente está en DVD, cambiando un poco el principio y fundamentalmente el edulcorado y comercial final.
¿Por qué elegimos “BLADE RUNNER” para adentrarnos en el tema de la adaptación?. Por varios motivos:
1. Porque respeta el modelo americano que leen los productores y permite vender guiones.
2. Porque es una adaptación que se aparta sustancialmente de la novela y, sin embargo, respeta su espíritu, tanto que fue aceptada por el propio autor, lo que no suele ocurrir a menudo.
3. Porque es una película que tuvo un buen éxito de público, buena crítica y con el tiempo, se transformó en película de culto.
La historia de su director Ridley Scott es común a varios directores argentinos de prestigio porque proviene de la publicidad como el caso de Puenzo, Piñeyro, Subiela o Calcagno. Ellos no son, generalmente, guionistas y por lo tanto necesitan historias, sean éstas originales o derivadas de la literatura.
Scott comenzó su carrera en el año 1977 requiriendo la adaptación de un cuento, El Duelo, de J. Conrad. En principio fue filmado para la televisión y con un presupuesto reducido. El ahorro de dinero lo lograba con abundancia de planos cortos y medios en los interiores y también en los exteriores de ciudad para restringir la visión del decorado. Reservó los planos generales. Sólo para el campo, el bosque, etc.
El cuento fue elegido por Scott porque es una narración sencilla con puntos de contacto con el western con la cuál podía atrapar al gran público, que es su continua preocupación.
Eso lo llevó a podar aún más el guión, pues tratándose de un filme de acción, debía lograr la comunicación más directa posible con el espectador medio. El texto de Conrad es bastante más complejo.
En esta su primera película Scott ya insinúa su enorme habilidad para copiar las cosas que le sirven para la realización fundamentalmente pintores, y para la cuidada e inteligente dirección de arte que imprime en sus películas.
También aparece el humo de incienso que aumenta la profundidad y calidad tridimensional de la imagen y que se convertiría en marca Scott.
A pesar de haber recibido el beneplácito de la crítica la película "LOS DUELISTAS" no anduvo bien de taquilla y no logró encantar al público medio norteamericano que era la ambición de Scott.
Su segunda película fue “ALIEN”, cuya historia es de un guión original.
Las mejores partes de la película son el planteo y el desenlace, pues el desarrollo es otra versión de Los 10 indiecitos.
Scott demuestra en ella que en el terror (igual que en el erotismo) menos es más y por eso en el planteo casi no muestra al bicho dejando al espectador libre de imaginar horrores más grandes de los que le es dado presenciar. La abundancia de primeros planos, además de ser baratos, aumenta la sensación de inseguridad.
En el final metafórico, cuando el bicho desaparece entre las máquinas, nos dice que el verdadero monstruo es la tecnología del hombre.
Y su tercera película es “BLADE RUNNER” basada en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, del prestigioso Philip Dick.
La historia de Dick y esta adaptación es jugosa.
Al principio Scott quiso que Dick escribiera el guión. Luego se lo dio a un guionista que hizo una sátira tipo Super Agente 86 que horrorizó al novelista. Hubo controversias y el productor reescribió todo haciendo un "Marlowe". Dick siguió horrorizado y siguieron las controversias, hasta que se lo dio a un buen guionista que, con las sugerencias de Scott, le dieron la forma que conocemos. Dick quedó encantado y se allanaron los problemas para la filmación. Poco antes del estreno y para promocionar la película, le ofrecieron U$S 400.000 a Dick para escribir la versión novelada del guión pero con la condición de retirar su novela original de circulación. Dick se negó y reeditó su novela pero por mucho menos dinero (U$S 12.500). Un par de semanas antes del estreno, Dick murió y no pudo ver la película.
La excelente adaptación lograda sorprende porque cuanto más se aparta más permanece fiel a la novela.
Algunas de las innumerables diferencias son las siguientes:
1. La novela está ambientada en 1992, en una San Francisco escasamente poblada debido a la Tercera Guerra Mundial, con polvo radioactivo que obliga a llevar protectores genitales de plomo. El protagonista es un gris funcionario casado con una depresiva que se "ayuda" con la máquina "órgano de ánimos". Su máxima aspiración es cambiar su oveja eléctrica (mascota) por una de verdad.
El guión transcurre en Los Ángeles, 2019, superpoblada, inhumana, que soporta una permanente lluvia ácida. El protagonista es un típico detective serie negra: divorciado, vive solo, escéptico, alcohólico, independiente y ex policía. La voz en off con frases cortas y mordaces imitan a Hammet.
2. En el guión se eliminó el suicidio de Raquel (que se queda con el protagonista), se limitó la vida de los androides a 4 años por lo cual, a diferencia de la novela, ellos vuelven a la tierra con un objetivo concreto: averiguar cuánto tiempo van a vivir y cómo pueden prolongar su vida.
En la novela también se sabe pronto (Capítulo 5, el total son 22) que Raquel es una androide, pero su actuación se limita a matarle la cabra valiosísima que Rick había comprado a plazos con las ganancias de su misión y luego suicidarse.
3. En la novela se le ordena matar a 6, en el guión sólo a 4: siempre debe ser más sencillo porque se trata de un arte de masas y un hecho industrial. Aparece un policía ruso (recordar la época en que fue escrita la novela) que es asesinado por Luba, una androide.
También aparece otro cazador, Phill, que es quien mata a Luba por la que se sentía atraído sexualmente. Luego duda de sí mismo y Rick le hace el test para averiguar si es un androide. Como se ve, permanentemente se encuentra difuso el límite androide-humano que es lo que rescata el guión aunque desprendiéndose de la línea argumental.
4. El guión tiene mejor desenlace y es totalmente distinto al de la novela. Primero el jefe androide con su creador y luego con el detective.
5. En el guión aparece la necesidad de los androides de recuerdos, fotografías, que le permiten fingir que son humanos porque tienen una familia y un pasado (fingen incluso ante sí mismos). Ello le da a la película gran fuerza poética y riqueza de significados, que la hace trascender el género o mezcla de géneros.
6. Se quito el "mercerismo" que en la novela era una religión telepática fraudulenta con partes aburridas y confusas.
7. Se mejora notablemente el personaje de Sebastián (Isidore en la novela) que pasa de ser un tontuelo a ser un ingeniero genético con envejecimiento prematuro, problema que lo identifica con los androides.
El origen de la novela, su tema central, es preguntarse si el exterminio de los androides no nos convierte en una nueva clase de androides. Y eso no sólo se mantiene sino que se enfatiza. La idea se le ocurrió a Dick a través de una anécdota en la que alguien comentaba que no había podido dormir porque escuchaba los lamentos de niños hambrientos en la guerra (recordar Vietnam). Entonces pensó: “Hay algo en nosotros que no es humano: la carencia de sentimientos que se propaga a todos”
En la novela, los androides carecen de empatía y son inferiores. En la película son más humanos que los humanos porque aman la vida por encima de todo y la ambigüedad humano-androide se juega desde la primera escena.
En la realización se observa la influencia del cine negro por los contraluces, luz contrastada, humos y sombras, picados y contrapicados, encuadres cortos. Además se mezcla el pasado con un futuro degradado, como por ejemplo, vehículos voladores y el viejo revólver del detective.
El creador de los androides era, en una primera versión, también un androide y permanecía hibernando a la espera de un descubrimiento que le diera la vida eterna. Scott lo quitó porque complejizaba demasiado la trama.
Las influencias de Scott en la realización son variadas: el cine y la novela negra, la torre de babel (mezcla de idiomas), referencias bíblicas, especialmente en el final en el que el jefe androide es un Cristo crucificado ,el mito de Frankestein, la pirámide del inicio es copia de la de “METRÓPOLIS” de F. Lang, “BLOW UP”, etc.
Existen varios elementos a destacar en la realización. Se proyectan dos ejemplos.
Cuando aproximadamente a los 33 minutos el protagonista le demuestra a Raquel que es una androide porque los recuerdos son implantes, ella se va llorando y abandona la foto en que está con su mamá siendo una niña. Él la recoge y en el primer plano de la foto pareciera que ésta cobra vida, como si una brisa pasara. En realidad se trata del reflejo que produce el vaso que él está bebiendo.
Otro ocurre alrededor del minuto 89 en el que el protagonista mata a la androide Pris, la máquina del placer según la presentación hecha en el planteo. Cuando ella lo tiene a su merced, está subida sobre los hombros de él e inexplicablemente, luego de girarle la cabeza, hace una mueca de ¿placer? y lo deja recuperarse. Pris en su agonía, en su estertor, termina su vida con una serie de caderazos.
Existe a lo largo del relato una constante alusión a los ojos: al primer androide la dilatación del iris lo delata, la primera pista que recoge el protagonista es un fabricante de ojos, el “creador” usa anteojos estrafalarios, el androide lo mata hundiéndole los ojos, blow-up con las fotografías, la frase final “He visto cosas...”, etc.
¿Y qué pasa con la estructura?. Es el clásico modelo americano para un thriller.
El disparador se encuentra a los 13 minutos cuando el ex-policía acepta la misión de “desaparecer” a los cuatro androides fugados. Allí hay una debilidad del guión que se comete en aras de la sencillez: porque él se niega y va hacia la puerta, entonces su superior le dice “De no ser policía no eres nadie”. Él vuelve y le pregunta: “No tengo alternativa”. La respuesta obvia es “No”. Y acepta la misión. Es demasiado simple. En la novela su aceptación es mucho más compleja y entran otros ingredientes.
El primer punto argumental se produce cuando, a los 23 minutos, el policía encuentra la escama que inicia toda una serie obligada de secuencias que culmina con la “desaparición” de la primer androide en el minuto 56 y habilita a que la propia Raquel salve la vida del policía matando al segundo androide.
Otra debilidad que, aún siendo un detalle, es bueno señalar, ocurre cuando el jefe androide es llevado por Sebastián a ver a su creador. La partida de ajedrez que juegan parece la de dos chicos de cuatro años. Eso muestra que seguramente Scott (y los guionistas) no juegan ajedrez en absoluto. Por eso no es aconsejable escribir sobre cuestiones que uno no conoce o a través de lo que se supone que es (estereotipos). Kubrick era un excelente jugador e ajedrez y nunca lo utilizó en sus películas.
Una última información acerca de este ejemplo valioso. El corte que se vio comercialmente es el del productor. Más adelante el propio Scott hizo otro corte que actualmente está en DVD, cambiando un poco el principio y fundamentalmente el edulcorado y comercial final.
Vi la peli hace muchos años. Recuerdo que me pareció muy buena, no sabía que era la adaptación de una novela. Sin embargo, en general, las novelas adaptadas siempre me parecieron un plomazo y las evito. Creo que el cine está más relacionado con el cuento con la novela. Este caso sería una excepción, aun cuando reconocés que es una adaptación muy libre que rescata sólo la idea...
ResponderEliminarSs Matius
el pelicula me parece buena, pero Harrison Ford no me gusta para nada, es pésimo, rulo
ResponderEliminarBien, no puedo disentir demaciado con los otros dos panelistas. La obra de los hermanos SCOT, Ridley y Tony es un ejemplo de adaptación permanente con muchos altibajos. Veamos algunas muestras, tomaré las siguientes: 1492, conquista del paraíso; Hanniball, En sus Zapatos, NUMEROS (LA SERIE), Gladiador, Alien (el octavo pasajero), un año de suerte. En primer lugar hay un denominador común en la obra de estos exitosos hermanos, la influencia de permanentes adaptaciones de novelas, obras literarias o de influencia literaria, con extraordinarias puestas en escenas, buena hilvación de secuencias y polémicas elecciones de actores. En el caso de Blade Runner, podríamos decir que la falta de histrionismo del actor Harrison Ford aporta un permanente estado de sospecha sobre el personaje como un androide más, pero siempre el aspecto bíblico que se verifica innegablemente en aquel Cristobal Colón ideado sobre la base de la biografía de Salvador de Madariaga, un sefarad, que como Moises nunca pudo ver a la tierra prometida. En la aplicación de la poética de E. Bishop Scot aplica los elementos de la tragedia de la traición la resurección del reencuentro entre dos hermanas o, entre un sobrino abandonado y su tío que le entregó una visión de vida diferente en la obra que llamó erráticamente un año de suerto o un buen año llena de historias comunes del recuerdo en segundo tiempo exteriorización del recuerdo perdido; la visión del obsesivo Dr. Lecter en el marco de una musicalización que hace que esta historia llenas de buenas interpretaciones sea una película recomendable, encargos que el director debe tomar para solventar sus lujos, como ser extraña visión new age de la Roma dictatorial repleta de errores históricos pero que recuerda aquella "yo claudio" primer saga de Peter Graves.
ResponderEliminarEn fin, Blade Runner no es más que una repetición al colmo del paroxismo de aquello que Ridley da al cine, un cine espectáculo lleno de hitos que hay que descubrir, pero que es una especie de permanente adaptación de novelas, más libres que hasta no conviene ni mencionar su verdadero origen, pero su novela preferida el viejo testamento, presente en cada una de sus películas, en especial en la tragedia.
Suerte y seguimos.